Monday, 10 December 2007

A propósito de la encuesta II


Les presento unos interesantes resultados colectados durante los pasados días. Es muy ilustrativo ver que los medios masivos más efectivos para transmitir información son el internet, la televisión y como tercer puesto, la radio (según los visitantes). Nadie cree que los periódicos sean muy importantes, o los libros, o el resto de opciones que seleccioné. Confieso que es posible que hayan muchas otras maneras de transmitir información, pero creo, también, que los visitantes de este sitio han podido reparar en la palabra PODEROSO, así como MASIVA antes de emitir su voto. Un poco más de discusión al respecto sería muy interesante.
En la actualidad se puede hacer de todo, si se tiene acceso al internet, pero ¿qué es el internet? En él se pueden encontrar todo tipo de información, incluso la que se publica en los periódicos, o radios y hasta la televisión. El internet parece estar sustituyendo al resto de plataformas mediáticas. Les cedo la palabra, amigos.

Encuesta acerca de Branko Marinkovic


En otro de mis blogs (Hangyaku) he llevado a cabo una encuesta rápida acerca de lo que la gente pueda opinar sobre el latifundista número uno del país. Aquí los resultados (la muestra no es estrictamente muy representativa pero la considero válida considerando que tanto gente a favor o en contra de lo que hace este 'señor' tiene la misma probabilidad de acceder al internet y participar de ella), cuyos números arrojan algunas ideas de lo que la población siente. Les dejo la discusión a ustedes, amigos, para analizarla.

Sunday, 9 December 2007

¿Dónde está Branko (y su banda de secuaces)?


Ya es el SEXTO día de 'huelga' en Santa Cruz, pero nada de Branko Marinkovic (o de su banda de badulaques hechos a los importantes) en los piquetes. Me pregunto dónde estará o si ya está haciendo huelga en su casa. ¿Será que Branko (y la banda de cachafaces que lo secunda) está esperando el momento ideal para fingir su adhesión a la huelga? ¿O, será que Branko (y los cuarenta latifundistas que son sus cuates) están usando, otra vez, a la gente para que lo hagan lucha para él (y para su grupito de culitos blancos)? Si es lo primero entonces su 'liderazgo' (que en realidad es sólo un simulacro) es, como ya se sabe, desmerecido. Y, si es lo segundo, pues ni hablar, en Santa Cruz mandan los poderosos y esos quieren que las cosas no cambien porque si cambian dejarán de ser poderosos. Simple.

Foto: ABI

Cruzada quijotesca en contra de las Navidades: Día 1


¿Se acuerdan de Morgan Spurlock, el de '30 días' y 'Super Size Me'? Después de estar un año preparándose para su nueva bomba (literalmente hablando) y también disfrutando de su vida familiar y su nuevo retoño, vuelve con más fuerza que nunca con una nueva temporada de su ya conocida serie contestataria. En esta ocasión, consecuente con las épocas navideñas, un adelanto de lo que es su nueva película (en realidad él es el productor de la misma) que cuestiona la moralidad de las festividades decembrinas actuales (materialismo, consumismo, globalización, así como las prácticas comerciales de cochinas corporaciones y sus consecuencias para la sociedad). Aprovecho para presentarles la película, mandarles el enlace a la misma y al sitio de Morgan para que se informen más.

Saturday, 8 December 2007

El oficio del Comunicador

Los riesgos del oficio

Opinar tiene un costo

Hace cuatro años empecé a colaborar con Bolpress. Desde diciembre del 2003 he escrito sobre política nacional e internacional, sobre cultura y otros temas que me interesan. Mis artículos sobre política nacional son recibidos con reacciones de apoyoo de rechazo, casi por partes iguales. Pero al menos arriesgo mi opinión, cosa que otros no hacen.

Hay lectores que rebaten o apoyan mis argumentos con otros argumentos. A ellos los respeto porque se lo merecen. Otros lectores, muy pobres intelectualmente, como poca sustancia en su cabeza, se limitan a enviarme un par de líneas, a veces con algún insulto: “Eres un hijo de puta”, o algo así. Cuando realmente se mueren de rabia e impotencia, llegan a insultar a mi familia. Obviamente, dan pena, no son capaces de hilvanar un párrafo coherente, por eso acuden a los epítetos cortantes. Algunos, afincados en Suecia o en España, o anclados desde hace 30 años en algún suburbio de Estados Unidos, me dan consejos de cómo debo escribir sobre política nacional. ¿Por qué no lo hacen ellos?

He notado que la desinformación es bastante grande, incluso entre los lectores bolivianos. Generalmente se guían por los titulares, y sobre todo, por sus buenas conciencias. Muchos no son capaces de discriminar entre los enunciados y las realidades, que en política constituyen -a veces- dos extremos. Muestran bastante incapacidad crítica, y esa no es la mejor manera de apoyar un proceso que quisiéramos que tenga éxito.

Algunos lectores se sienten desconcertados porque no muestro una manera de pensar en “blanco y negro” cuando escribo. A veces manifiesto mi apoyo a ciertos aspectos del proceso y a veces me opongo. Nunca me he guiado por consignas, y por ello no he podido ser militante de ningún partido, porque no soy un buen soldado. Yo pienso por mí mismo, de modo que es difícil que me adhiera al 100 % con alguna capilla o posición. Trato de analizar cada tema sin contaminarlo de prejuicios.

Las percepciones en nuestro país son a veces muy maniqueas. Para manifestar su adhesión incondicional a Evo, algunos se alinean con el lenguaje que hoy es “políticamente correcto”. Por ejemplo, todo lo que tenga que ver con las protestas en Santa Cruz es tildado de maniobra de la “oligarquía cruceña”, como si no hubiera en el oriente boliviano campesinos pobres, y más aún campesinos de origen aymara y quechua, que actúan con un sentido de pertenencia a su departamento de adopción. Desconocer esto, es ingenuo y lleva a grandes equivocaciones. En Santa Cruz, como en cualquier parte, hay diversas opciones políticas, no solamente dos bandos. Eso solo cabe en una cabeza simple. Los incondicionales no piensan por si mismos.

Otra interpretación maniquea es que todos los que en Sucre se manifiestan a favor del retorno de la capital a esa ciudad, y los que se oponen a que la nueva Constitución Política del Estado sea discutida y decidida en un cuartel por una sola alianza política, son “cachorros de las dictaduras militares”, “vándalos”, “turbas exaltadas” o cosas por el estilo. Esa descalificación de los otros, de los que no piensan como uno, tiene mucho de la “furia de los conversos” que ha sido responsable de tanta sangre en la historia de la humanidad. Además, es demasiado fácil cubrir las ideas con eslóganes, y no contribuye a que discutamos los temas con argumentos sólidos.

Hay quienes son incapaces de ejercer una posición crítica sobre las posiciones indigenistas hegemónicas, porque sienten remordimiento y culpabilidad por haber nacido un poco más blancos en un país donde más de la mitad es indígena. Yo no siento ningún remordimiento, ni tengo una actitud paternalista respecto a los indígenas. Precisamente porque no los veo con paternalismo, me permito criticar sus acciones como las de otros ciudadanos, independientemente del color de la piel, que nada tiene que ver con las ideologías. Por eso me permito criticar a veces a Evo (que no es precisamente el mejor ejemplo de indígena, ni habla quechua ni aymara), y a cualquier otro. Ejerzo mi derecho ciudadano de opinar públicamente, cosa que otros solamente hacen en mensajes de emails a sus amigos.

Escribir siempre entraña riesgos. Expresar públicamente lo que uno piensa, es dar a los demás una parte de si mismo. Tengo la ventaja de que escribo sin deudas ni compromisos con nadie, lo que me permite hacerlo con mayor libertad. Puedo equivocarme, como todos, porque no manejo toda la información, pero sé bastante más que la mayoría, pues no me limito a leer los diarios, sino una cantidad de sitios de discusión y de noticias, como AulaLibreBol o Bolpress, y además intercambio mucho con colegas de diferentes departamentos de Bolivia. Veo el bosque en su conjunto, no solamente los árboles que me rodean.

Conozco personas que podrían expresar sus ideas a través de artículos pero no lo hacen. Mantienen un silencio demasiado prudente, que indica que no quieren arriesgar nada, ni siquiera una opinión. Amigos míos, incluso periodistas o escritores, me escriben correos privados para manifestar su desacuerdo con algo que escribí, pero no son capaces de exponer ellos mismos lo que piensan. Prefieren mirar desde el palco, sin fijar posiciones. ¿Oportunismo o cobardía? Quizás esperan que las cosas se definan para tomar una posición.

En el curso de mi vida he sido testigo de tantos transfugios partidistas y tantos cambios de opinión, que me alegra no haber sido nunca militante de un partido político. Cuando estaba exiliado en Paris, durante la dictadura de Bánzer, recibía ofertas de partidos políticos para sumarme a ellos, pero siempre preferí mantener una posición independiente. Amigos que militaban en el MIR trataban de convencerme de que era el partido del “entronque histórico” en el que yo, naturalmente, debía militar. Mantuve una distancia prudente y pude ver el descalabro de esa agrupación. Basta ver en lo que terminó Jaime Paz Zamora. Otros, más radicales, me sugerían unirme al PCML (maoístas), la vanguardia comandada por el Motete Zamora. Que vergüenza sentiría hoy si me hubiera unido a semejante cáfila.

A muchos de esos amigos militantes, a veces más radicales que yo, los he visto dar tumbos de un partido a otro, acomodándose convenientemente para poder usufructuar de algún trabajo en el Estado o algún puesto diplomático.

Prefiero pues seguir opinando de manera independiente, aún con el riesgo de equivocarme. Mi aspiración es que el proceso de cambio se consolide, pero no en torno a una sola persona, ni a un poder omnímodo por tiempo indefinido. Quiero una Bolivia unida y diversa, donde ninguna región del país abuse a las otras ni trate de imponer sus creencias. Mi reflejo anarquista me hace estar en contra de todo autoritarismo, no lo voy a aceptar jamás, venga de quien venga. Y como periodista y comunicador tampoco tolero las mentiras y falsedades que engañan a los menos informados, vengan del gobierno o de los medios masivos...

Alfonso Gumucio
(tomado de Bolpress)

Friday, 7 December 2007

¿Quién dijo que las historias de mal gusto no pueden tener segundas partes peores?

Otro diciembre con furia y psicosis cívica desatada

(ASC-Noticias).- Como en diciembre del año 2006 cuando se movilizaron en defensa de los 2/3 en la Constituyente y dizque para defender la “democracia”, los cívicos instalan otra vez piquetes de huelga de hambre en la plaza 24 de Septiembre, esta vez en defensa del IDH, de las autonomías departamentales, contra la constituyente y su mal parto de constitución. En esta oportunidad, como en aquella, a todo momento los “cívicos” desencajados y al borde de la psicosis gritan versiones esquizofrénicas condimentadas con todo tipo de improperios irreverentes, en otra prueba más del carácter ultra anárquico más que de civismo que prima en su conducta.

Por ello esta huelga de hambre es sui géneris. Alguno dice que se inscribe dentro de la tradición de la “no violencia” como fueron esas legendarias huelgas hechas por Ghandi. Pero contrariamente, la huelga instalada por los cívicos es precedida por acciones, verborrea y protagonistas muy violentos, fenómeno que sigue y que, a todas luces, se proyecta al futuro. ¿Acaso el propio Comité Cívico y sus militantes no destacan por agresivos, intolerantes y antidemocráticos? Cómo pueden reclamar ser pacíficos si arrastran a todo lado a esa tropita que llaman “brazo armado” y son los desacreditados matones de la Unión Juvenil Cruceñista pero que ahora dizque son “pacíficos” y devotos de la virgen.

Tampoco hay que olvidar al grupo cívico Resistencia que se dedica a pintarrajear la ciudad con consignas de baño más que de civismo y a asistir a cuanta acción violenta haya. Otro botón de muestra es una mujer cívica que fue vista en la reciente quema de las oficinas de Patrimonio del Estado, perteneciente al Ministerio de Hacienda, ubicadas en la calle Libertad, y que ahora organiza la logística de la huelga.

Esta huelga se instaló principalmente por voluntad de Branco Marincovic, contra la opinión de una mayoría de sus seguidores o diríamos más bien “alquilados”, tal como se registró en la llamada “cumbre autonómica” donde casi todos los participantes exigían acciones más efectivas y violentas pero Branco que llegó al final, como César el conquistador, impuso la realización de la huelga de hambre.

Algún analista ha explicado que las huelgas de hambre son instrumentos de los débiles y deben ser usadas por ellos. Efectivamente, es el último recurso de quien no tiene más que su vida para poner en juego. Pero en este caso, paradójicamente, los dueños de la huelga son poderosos empresarios y autoridades cívicas, todos ellos bien comidos, cuya influencia es determinante en la economía y vida del cruceño común, y que manejan grupos violentos. Estos, como dueños, no como débiles, se han apoderado de la plaza e imponen a la sociedad sus caprichos.

Todo ello nos da la pauta acerca de la enorme impostura que estamos presenciando, una desnaturalización del instrumento huelguístico con el propósito maquiavélico de dar una imagen de oprimido y débil, queriendo ocultar cuán armado y violento se es, cosa que por el momento es mal vista.

Como los cívicos buscan que la huelga sea masiva arrastran gente de donde pueden pero como no hay convicción sino engaño, esta huelga de hambre se parece más a una carrera de postas que otra cosa. Por ejemplo, igual que en la anterior huelga, hay obreros de fábricas y empresas de los cívicos que vienen a pasar su horario de trabajo de 8 a 8 en la plaza, también hay vaqueros empleados de ganaderos y mucha gente miserable pagada por tirarse sobre un colchón dizque para hacer ayuno voluntario y “hasta los últimas consecuencias”. Esas gentes que no obran por convicción son relevadas cada cierto tiempo porque las tripas no les aguantan.

También hay ex dirigentes indígenas, expulsados de sus organizaciones por someterse a los terratenientes. A tiempo de llegar en una “marcha” de 30 que se sumaron a la huelga, José Urañavi, expulsado de la CIDOB y que estuvo para la presentación del estatuto autonómico, reclamó ser fundador de esa institución y denunció que los actuales dirigentes vulneraban su estatuto porque estaban al servicio de un partido político como el MAS, como si tal hecho justificara su entrega a los patrones.

Estos dizque dirigentes, cuasi funcionarios de la Prefectura, lanzan declaraciones incendiarias como que el gobierno prepara una maquiavélica y diabólica marcha para atacar a “Santa Cruz” y hacer correr sangre a raudales.

En una muestra de quién realmente manda, Ruth Lozada, Presidenta del Comité Cívico Femenino, apareció en TV acompañada de algunos a quienes presentó como “nuestros indígenas”, nótese la condición de pertenencia, asegurando que no sólo el gobierno los tiene, sino “nosotros también tenemos los nuestros… nuestros hermanos”. Haber si los recibe en su casa para servirse un té con sus amigas las copetudas.

En otro espacio de la plaza están los residentes chuquisaqueños que responden a sectores de clase media íntimamente comprometidos con los cívicos locales usando la bandera adoptada de los tercios de Flandes, grupo de elite y de choque del Felipe II para sembrar el terror en sus conquistas.

Nuevamente hace huelga una miss, la “reina de la tradición”, casi una chiquilla, aparentemente obligada al ayuno para conseguir respaldo en su carrera. La rodean viejos carcamanes de las fraternidades que parecen caimanes tras la presa, todo un espectáculo repulsivo.

Como corolario están los empresarios, sus esposas copetudas, lujosamente ataviadas con joyas exclusivas, cuya máxima meta es salir en las secciones de sociales, posando como modelos y diciendo “¡todo es por Santa Cruz! Están los transportistas y los banqueros. Ellos hacen huelga en colchones pullman mientras la cambada lo hace en hediondas payasas tiradas sobre el suelo y que con la lluvia de los últimos días quedaron totalmente empapadas.

En su paranoia los cívicos han puesto matones llamados “guardia de honor” que vigilan dispuestos a masacrar a cualquiera que vean con cara de “masista” o espía, con ello cierran también la opción de que otros medios masivos de comunicación puedan hacer la cobertura abiertamente de la dichosa huelga, puesto que hasta ahora los medios se han limitado a mostrar “la masificación” de la medida, sin mayor cuestionamiento.

Los nuevos unionistas, los que responden esta vez al MNR y a Desireé Bravo, unos roperos con patas que rondan “haciendo seguridad”. Estos, el día jueves, descubrieron a un individuo, que resultó ser un militar, haciendo tomas con una cámara. Lo agredieron, le quitaron la memoria y finalmente lo despacharon no sin antes proferir amenazas brutales de muerte en su contra. Esa es la huelga a lo Ghandi.

En fin, es una huelga disparatada y carnavalesca, donde abundan huelguistas con sobrepeso y, lo más cómico, tomando el vasito de tradicional café con leche que se vende en la plaza o comiendo en las sombras pero también delante de esas cámaras cómplices que no se encienden porque todo vale ¡por Santa Cruz! La noche de su instalación el ambiente era de relajo total, con escenas cómicas de gente jugando sobre los colchones como en el teatro de la orgía.

Pero no importa, porque todo es a nombre de valores profundos como la defensa del IDH, la defensa de “Santa Cruz”, de la “libertad” de los ricos y de su “modo de vida”, que consiste en el robo en toda institución que caiga en sus manos como las cooperativas de servicios públicos y así enriquecerse como les pegue la gana hasta generando la especulación en los precios de los alimentos, también es en defensa de la inexistente democracia en Bolivia, en defensa de las autonomías, contra la constituyente y levantando de manera macabra los muertos en Sucre habidos hace unas semanas atrás; no se acaba de luchar por eso porque también es por libertad de la educación privada y elitista, de la religión católica que predica contra otras religiones (en defensa de sus influencias exclusivas sobre el Estado boliviano) y así infinitamente.

Como parte del caldo del conflicto que cocinan, los “pacíficos” militantes cívicos organizaron una marcha de teas donde, como suma sacerdotisa del movimiento cívico femenino, Ruth Lozada, al conjuro de un discurso altisonante y muy irreverente, presidió un acto de quema de un ejemplar de la constituyente aprobada en grande por la mayoría masista, en medio del griterío de sus adherentes, todo como en un aquelarre. Parece que lo decidieron hacer así porque antes, el primer día de la huelga, intentaron quemarla sin mayor éxito porque dominaba un ambiente lluvioso, aunque luego, el propio Urañavi también quemó su propio ejemplar. Mas temprano, se habían apostado sobre la avenida Grigotá, en el monumento al chiriguano, los “pacíficos” unionistas precedidos por el cocinero mal hablado Caito Flores, para impedir la marcha de los indígenas. Ahí trataron de dar rienda suelta a su deporte preferido, golpear indios.

Con todo esto, qué imagen quedará en la retina de la historia. Los cívicos trabajan para ser reconocidos como un movimiento de gran idealismo y pureza. Se han dado cuenta de que por el momento no pueden usar la fuerza contra Evo Morales por eso montan tanta mentira pacifista como estrategia de marketing, usando mucha plata. Para el consumo internacional ya han ido al exterior cinco prefectos en persona, en un acto sin precedentes, dando a conocer su versión pero mostrando claramente que son abiertamente favorables a la intervención extranjera cosa que paradójicamente critican al gobierno. Lo cierto es que dejaron a Bolivia en la lona y con seguridad lo seguirán haciendo.

Todo dependerá de quién venza en esta contienda porque ellos son los que contarán la historia. Pueden ser los cívicos, el gobierno u otra parte de los bolivianos que tiende a darles la espalda a ambos.

Raúl Bustamante

Thursday, 6 December 2007

Lectura rápida de los titulares incendiarios de un pasquín


Analizando rápidamente al pasquín cruceño 'El Deber' (Edición del 6 de diciembre de 2001). ¿Cuál es el sentimiento que nos empuja a tener cuando presenta sus titulares?

1. Empiezo con lo que les gusta a los 'cruceños', o lo que a algunos les gusta creer que les gusta y lo promueven por los 'miedos' como este pasquín: las modelitos. Y, mejor aún cuando triunfan más, como la Miss Bolivia, quien parece estar en su elemento en EEUU. Ella tuvo la fortuna de ser retrata por el 'fotógrafo oficial de Miss Universo'. ¡Eso!, no hace nada mal echarse un polvito de estrellas encima para ser una triunfadora. Leyendo más me vengo a enterar que el clan Limpias anda también de paseíto por los 'esteits'. ¡Qué linda la gente de Santa Cruz!


2. No podían faltar las atenciones al comité que tanto 'bien le han hecho al país' (ver al final). Ya se habla de la posibilidad de que el latifundista número 1 del país (no hay nada seguro, por supuesto) se les una para hacer huelga de hambre luego de una reunión con todos los mandamases. Habrá que ver.


3-4. Finalmente, aparece el presidente (no al principio pero, vamos, que tampoco se lo puede obviar por completo). El titular negativamente predispuesto. Palabras entrecomilladas que (como leemos en el artículo) son rellenadas por otras que (me imagino) provienen de los teclados de los periodistas 'responsables' del mismo. Ninguno de los dos (sí, sólo DOS expertos entrevistados) reproduce lo que 'El Deber' llama 'desviar el debate político' o 'desinflar las presiones EN SU CONTRA'. Esas palabras son puestas por 'El Deber'. Obviamente, al leer el titular nos podemos dar cuenta fácilmente de quién es el malo y quiénes los buenitos.


5-6. Nos vamos a Sucre, donde 'la Policía hace esfuerzos' por tratar de reorganizarse luego de que la gente les incendió los equipos, coches y demás, a pesar de haber sido 'los malos' de la película. Lo importante es dejar claro quiénes son los malos y quiénes son los buenitos, otra vez. La seguridad ciudadana que se vaya al tacho.


7. Casi en perfecta armonía con el número uno, el titular número 7 nos devuelve a la realidad cruceña (del simulacro mojigato de su jet-set inexistente en el cual les gusta imaginarse), poniéndonos en cuenta que, en la HISTORIA, es importantísimo recordar que el año 2001 se estrenaba la primera película de Harry Potter en América Latina, y me quedo helado...

8. Pero 'El Deber' sabe como hacer las cosas, como en su encuestita (que hace preguntas bastante sospechosas cuando le conviene). Ahora nos pregunta a quién debemos echarle la culpa de que los 'jóvenes' sean unos drogos. Como si no pudiéramos de una vez asumir que los 'jóvenes' también deberían ser responsables de sus acciones. Aquí todos trabajamos en conjunto, pero deben ser los 'jóvenes' los que que decidan sobre cómo vivir sus vidas. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo sobreprotectores?


9-10. Ahora resulta que Costas representa a SEIS departamentos en los EEUU. ¡Qué lisura! No recuerdo que los resultados del referéndum de autonomías hubiera tenido 6 departamentos que votaron SÍ por ella. ¿Me estaré olvidando?


11. Otra de las artimañas de gente que escribe en los 'miedos de incomunicación' masivos es la de desprestigiar a todo y a todos los que apoyen a sus eventuales adversarios (en este caso el Evo y su presidencia). Así que (como recientemente no hay noticias para atacar a Chávez) hay que agarrárselas con Fidel (o Cuba para ser más precisos, pero hay que ver hacia donde nos quieren llevar sus palabritas torcidas). Leyendo en el artículo descubrimos que hay palabras que no se mencionan en el artículo original (en inglés) que ellos citan, como por ejemplo 'su enemigo EEUU' o 'desestabilizar el sistema socialista'. Me pregunto, ¿qué es lo que persiguen estos periodistas manipulando las palabras tan notoriamente? ¿Será que quieren mostrar una postura defensora de la Iglesia Católica en contra del abuso socialista? No lo entiendo; en el artículo original incluso se menciona que las personas de ese grupo ILEGAL 'fueron liberadas el miércoles pasado', pero ese detalle no lo quieren mencionar los de 'El Deber'.


12. Ahora Santa Cruz es una ciudad cosmopolita (pero no para los bolivianos). La plaza principal ahora se usa para promover a un pobre diablo que se pone a abrazar a cuanta gente se atraviesa (haciendo escapar a varias, abrazando por fuerza a otras). Para no dejar de reír.


13. Las imágenes hablan más que mil palabras, y 'El Deber' lo sabe. Esta vez, otro diablo, el gordito Etcheverry, se aparece, también, dándose abrazos con Costas en los EEUU. ¡Buena propaganda!


14. Ellas, las mujeres, se pueden dedicar a orientarse y a la salud (dos buenas sugerencias), pero no se deben olvidar de: hacerse tratamientos de belleza, maquillarse, andar a la moda, decorar la casa, cocinar y por supuesto comprar, comprar hasta que finalmente se puedan ganar un gran premio. 'El Deber' sabe muy bien cuál es el papel de la mujer y no tiene reparos en decirlo y nos lo dice como si fuera nuestro papá.


15. Algo que me parece muy chistoso, es justamente lo que se muestra en esta sección, ONADEM, viendo dentro del artículo: el papel irresponsable de la prensa, de los titulares y de los editoriales de estos pasquines bolivianos. Creo que los de 'El Deber' se olvidaron leerlo antes de publicarlo, o simplemente ni lo entendieron porque son ellos los que precisamente son el tema central de ese análisis. ¡Buen enlace!


AL FINAL, y para terminar, ¿a quién echarle la culpa por tanta manipulación? Eso está en el enlace 'quienes somos', y así nos enteramos de la verdadera línea política que siguen estos señores escribidores y entenderemos el porqué se oponen a todo y marcan línea en favor de algunos grupos de comparseros.

Tuesday, 4 December 2007

La Asamblea Constituyente y la tinterillada encubierta

Algunos abogados -por no decir la gran mayoría- son expertos en el arte de la tinterillada, que podría definirse como la habilidad para extender interminablemente los procesos, cobrarle al cliente sumas cuantiosas (que dependerán del poder adquisitivo del cliente en cuestión pero siempre serán elevadas en función a ese parámetro) y lograr resoluciones en base al uso de influencias indebidas sobre personas o interpretaciones impropias de las reglas procesales antes que por su conocimiento del derecho o su planteamiento estratégico de los casos.

Esa podría ser la principal razón por la que en los cursos de especialización en materia procesal los abogados suelen clamar que se establezcan módulos específicos sobre los regímenes de nulidades procesales. El arte de la tinterillada, resumiendo su definición, es el arte de plantear nulidades. “Nulidad porque falta una firma” (más allá de que el contenido del documento es impecable); “nulidad porque no se notificó debidamente” (más allá de que las partes concurrieron al acto); “nulidad por inasistencia de un sujeto específico” (más allá de que la presencia de dicho sujeto no era requerida ni necesaria para el acto); y así podríamos seguir durante todo el transcurso de este texto. La realidad litigante de nuestros días muestra que a los abogados les interesa más la forma que el fondo: por más que el fondo sea impecable, óptimo, insuperable, si hay un error en la forma (nos equivocamos en el margen de la hoja en que presentamos el contenido; olvidamos poner una firma, pusimos la firma con un color distinto al establecido, nulidad porque se presentó una fotocopia y no el original, etc.), el fondo ya deja de ser importante: nulidad por la forma. ¡Nulidad! ¡Nulidad! ¡Nulidad!

Partiendo de la lógica inversa, el Profesor Binder cita en uno de sus textos, referido justamente a este tema, una frase que debería ser recordada por nuestros días y ampliada a otros ámbitos: “Las sanciones de nulidad no son trampas tendidas a la buena fe del juez, del Ministerio Público y de las partes como quieren creer ciertos leguleyos de baja esfera”. En otras palabras, la nulidad es un mecanismo procesal establecido para preservar la legitimidad del fondo, no una herramienta para que desconocedores de la norma u oportunistas de ocasión desestimen el valor del fondo de una cuestión queriendo hacer prevalecer la forma.

¿A qué viene todo esto y cuál su relación con el momento actual de la constituyente? Se preguntará el lector a esta altura. Bien: no puede negarse la relación existente entre Asamblea Constituyente y derecho y tampoco puede obviarse la enorme presencia de abogados que – quizá lamentablemente – ha tenido nuestra Asamblea Constituyente actual. Y esa presencia ha surtido efecto, ya que hoy en día asistimos justamente a la justa aplicación del arte de la tinterillada de esos leguleyos de baja esfera a los que hacíamos referencia: la nulidad por la nulidad misma.

Durante los últimos días hemos oído, leído, percibido por todos los sentidos, el esfuerzo denodado de ciertos personajes vinculados a la política nacional por establecer la idea de que la aprobación en grande de la nueva Constitución Política del Estado es nula (la palabra nula ha sido reemplazada por “autoritaria”, “ilegal”, “ilegítima”, entre otros calificativos, pero el cuestionamiento de fondo es la nulidad de la aprobación en grandel del texto constitucional). ¿Y por qué es nula?:

- Es nula porque la convocatoria debía hacerse con 72 horas de anticipación y ese plazo fue modificado por uno menor de 48 horas;- Es nula porque se aprobó en un lugar distinto al de la sede donde se desarrolló el debate anterior de la Asamblea Constituyente;

- Es nula porque no se aprobó con una votación superior a dos tercios de asambleístas;

Veamos ahora cada uno de esos “argumentos” para solicitar la nulidad de lo actuado por la Asamblea Constituyente: la justificación de establecer plazos para las actuaciones, es posibilitar que los involucrados estén al tanto de que la actuación se va a realizar. En el presente caso, consideramos que prácticamente todo el país estaba al tanto de la necesidad de que la Asamblea Constituyente comenzara a sesionar para tratar el futuro texto constitucional y de los intentos previos realizados para la sesión; por tanto, parece ser de sentido común el pensar que un integrante de la asamblea constituyente con un mínimo interés por lograr el avance del proceso debería haber estado al tanto de esta situación y, en función a ello, se habría cumplido la finalidad del establecimiento de un plazo.

En cuanto a la nulidad por el cambio de sede nuevamente: la justificación para establecer una sede de sesiones es que todos los integrantes de un órgano colegiado puedan llevar a cabo su labor en forma eficiente y eficaz. Ahora, si el lugar en el que se realizan las sesiones es inaccesible, ya sea por circunstancias internas (se produce un derrumbe del edificio en cuestión) o por circunstancias externas (determinados sectores impiden el acceso), ¿esto puede significar que el órgano colegiado debe cesar en sus funciones? Parece de sentido común también pensar que es imposible detener la labor de fondo del órgano colegiado en cuestión (y en este caso, la no pequeña labor de elaborar un nuevo texto constitucional) por esas circunstancias sino que lo que debe buscarse es una solución que posibilite la continuidad del trabajo con el menor costo posible en cuanto a recursos. En ese sentido parece ser más que razonable la decisión adoptada en sentido de fijar la sesión de la Asamblea Constituyente en un lugar distinto que no sólo brindara la comodidad suficiente para continuar con la labor de discusión sino que además (en función a que las circunstancias que impedían la sesión eran externas y violentas) garantizara la seguridad de los miembros del órgano. Los pseudos argumentos que han procurado calificar de autoritaria a una decisión que simplemente posibilitó que la Asamblea continuara con su labor (no se ha sabido hasta el momento de algún tipo de intervención de las fuerzas de seguridad con relación al fondo, es decir a la aprobación del texto en concreto, que permitiera argumentar algún tipo de autoritarismo o presión en la decisión, sino que dichas fuerzas se han limitado a preservar la seguridad de los constituyentes), parecen no tener lugar analizando seriamente los acontecimientos.

Finalmente, el cuestionamiento de los dos tercios es, sin más y como lo venimos afirmando desde el inicio de estas discusiones, una hipocresía. Y es una hipocresía en sentido que quienes lo sostienen pretenden defender la democracia a partir de establecer un poder ilimitado a una minoría. Afirmamos esto ya que siguiendo la incoherencia argumentativa de quienes sostienen que la aprobación debería haberse dado por dos tercios del total de los miembros de la Asamblea Constituyente (cuando en realidad la aprobación debe darse, como de hecho sucedió, por dos tercios de los presentes), bastaría para frenar la discusión de la Asamblea Constituyente con que un tercio más uno de sus miembros decidieran no asistir a los debates, ya que esto imposibilitaría la votación. Sostener esto es como sostener que si un tercio más uno del total de los votantes de un país deciden no concurrir a las urnas en una jornada electoral, la votación no puede tenerse por válida y debe dejarse al país en la inestabilidad y a merced de una minoría que decide, por la vía de la ausencia (no de la discusión, debate ni construcción de consensos), frenar los cambios necesarios de un país.

Parece ser entonces, que ninguno de los argumentos planteados se sostiene a la luz de un análisis un poco más profundo de los acontecimientos. Pero hay algo aún más triste: estos argumentos son propios de los expertos en el arte de la tinterillada; son propios de los leguleyos de baja esfera. ¿Por qué? Porque son argumentos de forma. Hasta la hora no hemos tenido ninguna argumentación que cuestione la legitimidad del procedimiento de aprobación del texto constitucional en grande por cuestiones de fondo. Nadie, hasta donde hemos conocido, se ha referido al texto constitucional en concreto. Ninguna posición ha manifestado desacuerdos de fondo, desacuerdos por el diseño institucional del país, por los derechos y garantías establecidos o los ausentes. Esto nos lleva a la sospecha de que muchos de los fervientes “defensores de la democracia y la legitimidad” no se han dado a la tarea de revisar el texto constitucional aprobado, ni tienen interés en que la ciudadanía conozca ese texto y sus posibilidades hacia el futuro del país.

El Artículo 8 del texto aprobado establece en su parágrafo I que el Estado asume y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural el “no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón”, vivir bien, vida armoniosa, vida buena, tierra sin mal y camino o vida noble, con sus respectivas formulaciones en los idiomas originarios. Y a quien se ha dado la labor cívica de conocer el texto aprobado le constará que el desarrollo del texto diseña un Estado orientado al cumplimiento de esos principios ético – morales, tanto desde la función institucional como desde el deber ciudadano. Muchos países de la región y del mundo quisieran tener una meta así de ambiciosa en sus textos constitucionales, que nos oriente y nos obligue a caminar hacia una sociedad igualitaria y respetuosa del otro.

Y quienes creemos en lo expresado en estas líneas consideramos que va siendo hora de comenzar a discutir el fondo, de comenzar a pensar y construir un país que permita transitar ese camino hacia el vivir bien y el camino noble, abandonando la tinterillada y haciendo que los leguleyos de baja esfera, los tinterillos y oportunos, dejen de tener un protagonismo inmerecido y nefasto en nuestra vida social.

Leticia Lorenzo
(Tomado de Bolpress)

Meditación sobre Sucre y la Asamblea


Es la tercera vez que debo tocar el tema en esta columna. Lo hago el 26 de noviembre debido a un viaje, y sin poder incorporar elementos relevantes que puedan ocurrir hasta que esto se publique. Pero corro el riesgo. Doy por suficientemente sabidos los hechos del 23-25 de noviembre y me concentro en ellos.

Al releer mis textos del 26 agosto y 9 de septiembre, me ratifico en ellos, aunque con nuevos matices y con el dolor de ver que ha seguido ocurriendo lo mismo amplificado por los mismos factores. Marinkovic u otros dirigentes de la élite cruceña han seguido apareciendo en Sucre en momentos claves a dar directrices y billetes. Sigue patente el sesgo de los principales medios de comunicación. Pero, dada la magnitud de los eventos, esta vez no se ha podido ocultar el vandalismo de la turba, como se hizo, por ejemplo, cuando meses antes la Tv local, tras una llamada telefónica, retiró las imágenes de los reiterados intentos de universitarios para incendiar la Prefectura y se limitó a difundir una y otra vez la “brutalidad” de la Policía contra los pobres estudiantes.

Cuando (¡por fin!) los constituyentes lograron romper el cerco e instalarse nada menos que en el Liceo Militar de la Glorieta, sus sesiones eran técnicamente legales: seguían en Sucre y lograron quórum con yapa: 58%, de los que un 49% era del MAS, sobre los actuales 253 constituyentes. Los demás constituyentes, aunque invitados, no fueron, en buena parte por cálculo político. Más criticable es la forma acelerada con que en dos días procedieron a aprobar “en grande” la Constitución, lo que aceleró y magnificó también la mayor movilización e irritación también en otros sectores urbanos.

La tarde del sábado el primer muerto obligó a cancelar las sesiones de los constituyentes que, amparados en la oscuridad, abandonaron el recinto por senderos. Los tan temidos “movimientos sociales” llegados para garantizar la Asamblea no presentaron batalla, a pesar de las desafortunadas expresiones simbólicas de algunos dirigentes, y desaparecieron. En todo caso fueron el bando más pacífico.

La violencia real siguió viniendo de los mismos que bloquearon durante cuatro meses a la Constituyente. Los enfrentamientos con la Policía provocaron tres si no cuatro lamentables muertes —¿ las habrán buscado los líderes de los alzados?— y diversos grupos, sobre todo, pero no sólo de universitarios, acabaron quemando y saqueando con estratégica puntería las oficinas de Tránsito (quemando más de 40 vehículos), Bomberos, la casa del Prefecto, Impuestos y los dos cuarteles de la policía que, rebasada, decidió abandonar la ciudad desfilando.

Visto en perspectiva histórica, las tensiones actuales me trasladan al largo e igualmente resistido proceso que ocurrió desde la derrota del Chaco hasta la Revolución y cambios estructurales de 1952, los mayores desde la independencia. Estas turbas exaltadas y teledirigidas de Sucre ¿no se parecen a las que en 1946 acabaron colgando a Villarroel, en un aparente movimiento popular cuyos promotores simplemente buscaban restablecer el statu quo?

La gran diferencia es que ahora se busca hacerlo en democracia. Pero no la que se reduce a votaciones y formalidades que no cambien las estructuras de hambre y exclusión: un “cascarón vacío”, diría Mandela. Además, ahora el Ejército y la Policía están más cercanos a quienes promueven el cambio, en una especie de pacto indígena militar y policial con una hegemonía inversa a la del viejo Pacto Militar-Campesino. Por algo Evo es el primer presidente civil electo reciente que fue recluta e hizo el servicio militar.

El proceso actual —como el del 52— tiene también deficiencias y toques autoritarios, como las denuncias precipitadas contra algunos ciudadanos de la talla y compromiso de un Carlos Hugo Molina, por citar el caso más notable aunque no el único, o en esta crisis el mal manejo de la sensibilidad de muchos sucrenses y la tendencia a imponer una sola visión. Tenemos que ayudar a superarlas. Pero, en conjunto, la mayor oposición al proceso actual no surge de quienes quieren hacer cambio de una manera mejor, sino de quienes simplemente quieren mantener sus viejos y nuevos privilegios y, para ello, disfrazan de defensa de la legalidad a esas formas neonazis con que movilizan a juventudes cruceñas y ahora sucrenses, exacerbando una buena causa local más allá de toda razón.

Las resistencias al proceso del 52 sólo lograron retrasar los cambios, que al final igual llegaron, pero con un costo mucho más alto en vidas humanas. ¿Por qué no aprendemos? Todavía tenemos tiempo y la obligación ciudadana de seguir profundizando diálogos constructivos orientados al cambio.

Xabier Albó - Sacerdote Jesuita
(tomado de 'La Razón', 2-Dic-2007)

Saturday, 1 December 2007

Los Miedos fuera del País

El País difunde fotos de una concentración de partidarios de Evo Morales afirmando que son opositores

“Partidarios de Morales aprueban leyes pese a los opositores congregados frente al Parlamento”, titulaba el diario El País el 28 de noviembre [1] . La noticia se acompaña con una fotografía de Reuters cuyo pie reza: “Cientos de opositores al Gobierno de Evo Morales se congregan en la plaza Murillo de La Paz, en Sucre”.


En su galería de fotografías vuelven a difundir la misma foto con el mismo pie [2] .


Sin embargo se trata de bolivianos indígenas partidarios de Evo Morales concentrados frente al Parlamento y la casa de gobierno de la capital, tal y como correctamente lo afirmaban el resto de los medios, por ejemplo, la BBC: “El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió este miércoles la Constitución y dos polémicas leyes impulsadas por el oficialismo, al hablar ante miles de simpatizantes congregados en la Plaza Murillo de La Paz, frente a la Casa de Gobierno” [3] .


El propio texto del diario El País que acompaña a la foto es confuso. En el primer párrafo se afirma que “este miércoles los congresistas afines a Morales han aprobado dos leyes mientras decenas de campesinos afines al Gobierno impedían a los opositores entrar en el Parlamento”, lo cual entraba en contradicción con el pie de foto que afirmaba que esos concentrados eran opositores.

El colmo de la desinformación es que, además el pie decía que estaban congregados “en la plaza Murillo de La Paz, en Sucre”. Pero La Paz, está en el Departamento del mismo nombre, no está en Sucre. Sucre es otra ciudad que está en el departamento de Chuquisaca. Es tan absurdo como si hubieran escrito sobre “una concentración en la plaza Cataluña de Barcelona, en Madrid”.

Alguien puede pensar que se ha tratado de un error o de una confusión, pero lleva tres días en la web, ya podrían haberlo subsanado y decir la verdad.

Pascual Serrano -Rebelión

www.pascualserrano.net



[3] Ver noticia